Óscar Pérez Sellarès

Diseñador e ingeniero industrial

He trabajado para diferentes empresas y proyectos, perfeccionando mi capacidad de liderazgo y ejecutar cada fase del diseño y desarrollo de producto. Mi objetivo es aportar soluciones innovadoras que combinen creatividad, eficiencia y valor estratégico, focalizando en las fases clave según las necesidades de cada proyecto. A continuación se detalla cómo se aplica este enfoque en cada una de estas etapas.

Conceptualización

Un proyecto puede tener distintos orígenes: un encargo concreto para dar respuesta a una nueva necesidad, la mejora de un producto existente o una iniciativa de innovación orientada a aportar valor al negocio, entre otros.

En este contexto, resulta clave analizar la problemática planteada de forma clara y precisa. Identificar las causas que la originan permite abordarla desde la raíz y evitar soluciones superficiales. Asimismo, es necesario revisar los intentos previos de resolución, cuando los ha habido, y comprender por qué no han resultado eficaces, incorporando ese aprendizaje al planteamiento inicial del proyecto.

Diagrama esquemático con diferentes secciones, cada una con ilustraciones de personas y notas adhesivas de colores que describen conceptos relacionados con datos, interacción y toma de decisiones, incluyendo textos como 'CITYLAB', 'DATA STRINGS', 'PRINTING STORIES', 'DATA GATE', 'ANTIGONA', 'DECISIÓN TOPE', y notas adhesivas de colores con textos en español sobre interacción digital, interacción simbólica, espacios públicos y grandes espacios.

En las primeras fases de conceptualización se analiza el mercado y el estado del arte para identificar soluciones existentes y tendencias relevantes. A partir de este estudio y del origen del proyecto, se elabora un listado de requerimientos que engloba aspectos estéticos, funcionales y estratégicos.

Con los requisitos definidos, se procede a la generación de las primeras ideas y a la evaluación de cada alternativa según su viabilidad, impacto en el usuario y alineación con los objetivos del negocio. Esta valoración inicial permite establecer un marco sólido que guía el desarrollo posterior y asegura la toma de decisiones estratégicas fundamentadas.

Imagen: Ponderación de concepto para evento en la Plaça Universitat de Barcelona.

Diseño

En la fase de diseño, las ideas comienzan a adquirir una forma tangible. Se realizan bocetos de las propuestas seleccionadas, que permiten explorar y visualizar distintos enfoques y soluciones. Estos primeros volúmenes se van definiendo progresivamente, y tanto los esbozos como las maquetas volumétricas facilitan la evaluación y comparación de las distintas opciones de diseño.

Cada decisión de diseño tiene en cuenta tanto la viabilidad del producto como su presencia visual y su impacto en la experiencia del usuario, asegurando que la propuesta inicial evolucione hacia una solución coherente, funcional y atractiva.

Una vez seleccionadas las propuestas más adecuadas, las ideas se modelan en 3D básicos para comprender el volumen y los distintos puntos de vista del producto, así como algunas de sus posibles derivaciones, sin entrar aún en el detalle interno.

En función de las necesidades de cada proyecto, se trabaja con software paramétrico o con software NURBS, seleccionando la herramienta más adecuada para optimizar el diseño.

El uso de software paramétrico permite realizar modificaciones de manera ágil, siendo SolidWorks la herramienta principal. Asimismo, se trabaja con otras plataformas como Creo, Solid Edge o Rhinoceros, lo que facilita la adaptación a los requisitos de cada proyecto y a los flujos de trabajo de distintos equipos.

Con los modelos 3D generados, se realizan renderizados básicos que permiten visualizar materiales, texturas y acabados, facilitando la evaluación comparativa de cada opción antes de avanzar hacia la fase de desarrollo.

Superior: Esbozos y maquetas 3D de las primeras sillas Emily modeladas. Central: Modelado 3D inicial de sillas y sofás Emily. Inferior: Render básico para visualizar posibles acabados.

Desarrollo

Una vez validados los diseños iniciales, se seleccionan y ponderan las opciones más idóneas para su desarrollo técnico.

Este proceso implica evaluar la viabilidad de cada alternativa, considerando criterios funcionales, técnicos, estéticos y estratégicos. Las decisiones se toman con el objetivo de maximizar la eficiencia del proyecto, minimizar riesgos y garantizar que las propuestas seleccionadas cumplan con los objetivos del producto y del negocio.

Para realizar estas ponderaciones se suelen emplear herramientas Lean, como matrices de prioridad, análisis de coste de oportunidad y otros métodos que facilitan una toma de decisiones fundamentada y alineada con los objetivos estratégicos.

Con la opción de diseño definida, se procede a calcular lo necesario para satisfacer los requerimientos técnicos, seleccionar los materiales más adecuados para el producto, así como los procesos industriales que mejor se adapten al proyecto.

Estas decisiones se toman considerando distintos factores, como la obtención de las geometrías deseadas, las unidades a producir o las inversiones necesarias, asegurando siempre la eficiencia, la calidad y el coste óptimos del proceso productivo.

La selección de materiales y procesos se orienta a maximizar la funcionalidad, durabilidad y estética del producto, asegurando que el desarrollo técnico esté alineado con los objetivos estratégicos del proyecto.

El conocimiento de las limitaciones de los procesos es fundamental para garantizar la viabilidad técnica, pero también permite aprovechar al máximo las capacidades de cada máquina y proceso, ampliando el horizonte de posibilidades productivas.

Una vez seleccionados los materiales y los procesos, y definidas las distintas partes y componentes que conforman el producto, se especifica con precisión cada uno de ellos. Esta etapa permite evaluar su funcionamiento conjunto, considerando los sistemas de unión, los posibles movimientos y las funcionalidades mecánicas.

El objetivo es asegurar que cada componente cumpla su función de manera óptima y que el conjunto final sea coherente, fiable y eficiente, garantizando que el diseño técnico responda de forma precisa a los requerimientos funcionales y estratégicos del proyecto.

Superior: Opciones de carenado para torre Marconn. Inferior: Verificación de producto Marconn y piezas en 3D.

Prototipado

El prototipado es una fase clave para validar y seguir iterando la propuesta de producto. Permite transformar los diseños en objetos tangibles, evaluar su funcionalidad, ergonomía y apariencia, y detectar oportunidades de mejora antes de avanzar hacia la producción en serie.

Esta retroalimentación temprana garantiza que las decisiones de diseño se fundamenten en datos y experiencia directa, reduciendo riesgos y optimizando la calidad del producto final.

Idealmente, los prototipos se realizan utilizando los procesos productivos que se emplearán en la industrialización futura, así como los materiales y calidades definitivas del producto.

En muchos casos esto no es posible, por lo que se buscan técnicas y métodos alternativos que permitan validar los requerimientos solicitados, como la impresión 3D, el mecanizado CNC, el termoformado o el prototipado rápido con resinas y otros materiales. De este modo, el prototipo cumple su función como herramienta de validación sin necesidad de realizar grandes inversiones en esta fase.

Esta metodología permite anticipar los comportamientos reales del producto, verificar su viabilidad técnica y garantizar que el resultado cumpla con los estándares de funcionalidad, estética y durabilidad previstos para la producción final.

Además, el prototipado facilita la fase de industrialización, ya que permite pulir el diseño y afinar los procesos de fabricación con mayor precisión.

La experiencia adquirida durante la creación y evaluación de prototipos no solo permite validar el montaje del producto y asegurar que todas las piezas encajen correctamente, sino también optimizar el ensamblaje y la secuencia de operaciones. Del mismo modo, contribuye a identificar mejoras en los procesos y materiales, ajustar costes de producción y anticipar posibles incidencias, garantizando un paso hacia la producción en serie más eficiente, seguro y controlado, con una mayor previsibilidad de resultados y calidad final.

Superior: Prototipos del proyecto Compass en MDF y aluminio. Inferior: Prototipo proyecto Data Pass versión 2.

Industrialización

La fase de industrialización se centra en preparar toda la documentación técnica necesaria para analizar y asegurar la viabilidad de fabricación del producto.

En esta etapa se establece la base técnica que permite trasladar el diseño a un entorno productivo real, garantizando que todas las decisiones tomadas durante el desarrollo puedan ejecutarse de manera eficiente y controlada.

Para ello, se definen y generan los planos de fabricación y los archivos 3D de cada componente, incorporando con precisión las tolerancias de fabricación y de ajuste entre piezas.

Esta información es fundamental para garantizar un ensamblaje correcto, un funcionamiento óptimo del conjunto y la repetibilidad del proceso productivo, facilitando además la comunicación con proveedores y equipos de producción.

Paralelamente, se optimizan materiales y soluciones constructivas, evaluando alternativas que permitan mejorar la eficiencia productiva, reducir costes y mantener los estándares de calidad establecidos.

Esta fase permite anticipar posibles incidencias en la fabricación y establecer una base sólida antes del inicio de la producción, minimizando riesgos y asegurando la viabilidad industrial del producto.

La colaboración con proveedores y fabricantes es fundamental para alcanzar la mejor solución de industrialización posible. El intercambio técnico constante permite validar procesos, ajustar los diseños a las capacidades reales de fabricación y anticipar posibles mejoras en eficiencia, calidad o coste.

Trabajar de manera coordinada con los distintos agentes implicados garantiza que las decisiones de diseño estén alineadas con la realidad productiva y contribuye a un proceso de industrialización sólido y optimizado.

Como parte de este proceso, se elabora un escandallo de costes que detalla los materiales, procesos de producción y componentes estándar que conforman el producto.

Este análisis permite estimar costes de fabricación, identificar oportunidades de optimización y apoyar la toma de decisiones estratégicas, garantizando que el producto sea viable tanto desde el punto de vista técnico como económico.

Superior: Planos del proyecto Athena. Central: Sistematización de familia de mobiliario Athena / Equipo técnico en Vietnam. Inferior: Escandallo del proyecto Compass.

Producción

Antes de iniciar la producción en serie, la realización de muestras o de una serie 0 es fundamental para confirmar que los productos se fabrican correctamente con los procesos, materiales y acabados finales definidos.

Estas primeras unidades permiten verificar que cada operación de producción funcione según lo esperado, que los materiales cumplan con los requisitos y que los acabados y tolerancias se mantengan de manera consistente.

Además, la serie 0 asegura que el producto final cumpla con los estándares de calidad, funcionalidad y estética previstos.

Conocer las características intrínsecas de cada fábrica o proveedor es clave para garantizar una fabricación eficiente y fiable. Esto incluye entender sus capacidades de producción, tiempos de entrega, limitaciones de maquinaria y procesos, y la experiencia del equipo de producción.

Esta información permite planificar la producción de manera adecuada, anticipar posibles cuellos de botella y ajustar el diseño o los procesos cuando sea necesario, asegurando que el proyecto se ejecute sin desviaciones ni sobrecostes inesperados.

Visitar las fábricas es igualmente relevante, tanto para afinar los detalles necesarios durante la fase de industrialización como para supervisar y controlar la calidad durante la producción en serie.

Estar presente en el entorno de fabricación permite validar la correcta implementación de los procesos, resolver dudas en tiempo real y garantizar que los estándares de calidad, seguridad y eficiencia definidos para el producto se cumplan en todas las etapas.

Esta cercanía facilita una comunicación fluida con proveedores y fabricantes y contribuye a minimizar riesgos, desviaciones y retrasos en la producción.

La fase de producción se basa en la experiencia adquirida trabajando con fabricantes y proveedores, tanto locales como internacionales.

A lo largo de mi trayectoria, he coordinado producciones en países como Indonesia, Vietnam y China, gestionando procesos, comunicación y plazos para asegurar resultados alineados con los estándares definidos. Este trabajo incluye la coordinación de la logística de envíos internacionales, garantizando un transporte eficiente y seguro.

Esta experiencia permite optimizar costes, mantener el control de calidad y adaptarse a distintos entornos productivos.

Superior: Serie 0 de algunos de los productos de la familia Chloe. Central: Zona de almacenaje de partes en madera en fábrica de Vietnam. Inferior: Vídeos de distintas fábricas colaboradoras en China y Vietnam.

Mejora continua

La mejora continua constituye una responsabilidad fundamental en la dirección de equipos y proyectos de diseño y desarrollo de producto. Implica fomentar una cultura de análisis, aprendizaje y evolución constante, en la que los procesos se revisan de manera sistemática para identificar oportunidades de mejora.

Este modelo de trabajo permite alinear a los equipos en torno a objetivos claros, fomentar la toma de decisiones basada en datos y garantizar que el trabajo diario contribuya a la eficiencia y calidad del resultado final.

La aplicación de herramientas de mejora continua y metodologías Lean facilita la estructuración de los procesos y la implementación de mejoras de manera ordenada y medible.

Mediante el uso de indicadores, revisiones periódicas y ciclos de mejora iterativos, se promueve la estandarización de buenas prácticas y la reducción de ineficiencias.

Esto optimiza resultados, impulsa el desarrollo de los equipos, refuerza la autonomía y garantiza que el diseño y la ingeniería evolucionen de manera alineada con los objetivos estratégicos del negocio.

He aplicado estas metodologías en la optimización y digitalización de almacenes, con el objetivo de reducir incidencias en la preparación de pedidos para la venta online.

Mediante la estandarización de procesos, la implementación de flujos de trabajo eficientes y el uso de herramientas digitales de control y seguimiento, se logró reducir errores, mejorar la trazabilidad y aumentar la velocidad de preparación de pedidos.

Este modelo de trabajo permite optimizar recursos y costes, reforzar la calidad del servicio y mejorar la satisfacción del cliente, demostrando cómo la mejora continua puede integrarse de manera efectiva en todos los niveles de la operación.

Superior: Mapping de SIPOC. Inferior: Mapa de proceso y organización de almacén realizados.

Transmisión de conocimientos

La transmisión de conocimientos constituye un pilar esencial en la dirección de equipos de diseño e ingeniería. Compartir experiencia y aprendizajes fortalece las capacidades técnicas y estratégicas de cada miembro del equipo, fomentando un entorno de colaboración, innovación y mejora continua.

Esta práctica potencia el talento individual dentro de un marco común de buenas prácticas y estándares de calidad, generando equipos más sólidos y preparados para afrontar retos complejos.

Además, fomentar la transferencia de conocimiento facilita la continuidad y escalabilidad de los proyectos.

Capacitar a los equipos en procesos, metodologías y criterios de diseño garantiza que las decisiones se tomen de manera coherente y alineada con los objetivos, incluso cuando se incorporan nuevos miembros o se amplía el alcance de los proyectos.

Mi experiencia como profesor universitario, desde 2012, ha sido clave en mi desarrollo profesional y en mi capacidad para liderar equipos. He dirigido asignaturas e impartido clases de planos de producción, modelado 3D y proyectos, además de tutorizado Trabajos Final de Grado e Innovation LABs.

Esta labor ha permitido transmitir conocimientos técnicos y estratégicos, fomentar el pensamiento crítico y la creatividad, y guiar a los estudiantes en la resolución de problemas reales de diseño e ingeniería.

La experiencia docente refuerza mi enfoque en la transferencia de conocimiento, la formación de equipos competentes y el desarrollo de talento capaz de aportar valor sostenible a los proyectos y a la organización.

Superior: Formación del equipo para el proyecto Compass y para el proyecto Cisco. Inferior: Tutorización de TFGs con alumnos de Elisava en Factil.