ÀMB-Parcs
Àrea Metropolitana de Barcelona Salva Fàbregas + ClaSe
Señalización para los Parques del Àrea Metropolitana de Barcelona.
Uno de los primeros proyectos profesionales en los que colaboré con Salva Fàbregas consistió en la elaboración de una propuesta de diseño para el nuevo sistema de señalización de los parques del Àrea Metropolitana de Barcelona.
Para ello se conformó un equipo junto a Salva Fàbregas y Jaume Solé con el objetivo de desarrollar una propuesta integral para el concurso.
La propuesta presentada se basaba en el concepto de trasladar la información del plano al volumen. Se planteó un sistema de señalización construido a partir de planchas de aluminio cortadas y plegadas, que ofrecían distintas superficies para la aplicación gráfica y generaban un objeto con identidad propia, reconocible pero no invasivo en el entorno natural.
El uso del plegado como recurso estructural permitía simplificar el producto y reducir tanto la complejidad como los costes de producción. A partir de este principio se definieron tres tipologías distintas de señalización, en función de su ubicación y de la cantidad de información que debían albergar.
La aplicación gráfica combinaba dos técnicas diferenciadas: el bajorrelieve mecanizado mediante fresadora para los títulos y la información invariable, y el uso de vinilos impresos para los planos de situación y los contenidos susceptibles de actualización o cambio.
Una vez resuelto el concurso, del cual resultamos ganadores, el promotor solicitó combinar nuestra propuesta industrial con la propuesta gráfica de otro de los participantes, el reconocido estudio de diseño gráfico de Barcelona ClaSe.
Tras valorar detenidamente los pros y los contras, se decidió aceptar la propuesta del promotor. Aunque inicialmente el reparto de tareas preveía que ClaSe se encargara de la parte gráfica y nuestro equipo de la parte de producto, se entendió que un proyecto de estas características no podía abordarse de forma disociada. Por ello se constituyó un equipo de diseño conjunto y se trabajó sobre las bases de ambas propuestas.
El caso práctico para la implementación del sistema fue el Parc de Can Solei i Ca l’Arnús, situado en el municipio de Badalona. El trabajo sobre una implantación real permitió realizar varias sesiones in situ, fundamentales para comprender el entorno, las distintas tipologías de terreno y las condiciones específicas de cada ubicación.
Estas visitas sirvieron también para empezar a definir sobre el plano la posición y el tipo de señalización necesaria.
A partir de este análisis se decidió ampliar el número inicial de soportes, pasando de tres a once, con el fin de adaptarse mejor a las distintas situaciones del parque y pensando también en la sistematización futura del sistema para el resto de parques metropolitanos.
Los distintos soportes se clasificaron finalmente en cuatro grandes tipologías: señalización general para los accesos al parque, señales direccionales para indicar la ubicación de los servicios, señales informativas para contenidos explicativos y apliques direccionales e informativos.
Para la ejecución del proyecto se elaboró una memoria técnica detallada en la que se separaron los proyectos ejecutivos correspondientes a cada uno de los industriales implicados en la producción, dividiéndose en soportes, vinilos e instalación.
Cabe destacar que el fresado de las superficies de aluminio destinadas a la aplicación de vinilos se realizó en contracuña, con el objetivo de dificultar actos vandálicos habituales en el mobiliario urbano situado en espacios públicos. Asimismo, para proteger el color y la durabilidad de las impresiones, se aplicó un tratamiento protector UV sobre los vinilos.
Para las cimentaciones de los soportes en los distintos tipos de superficie se diseñó un sistema sencillo de anclaje mediante dado de hormigón, dejando siempre libres los diez centímetros superiores para permitir la correcta adaptación y continuidad del pavimento existente en cada punto de instalación.
El sistema de señalización diseñado para el Àrea Metropolitana de Barcelona se ha implantado en más de 50 parques distribuidos en 35 municipios, cubriendo una superficie superior a los tres millones de metros cuadrados.
Imágenes: Salva Fàbregas, ClaSe y Óscar Pérez