Vilnius
Continuidad formal, comfort al tacto.
Durante la etapa en Benedito Design se produjo el primer contacto con el ámbito del mobiliario urbano, participando en una fase concreta del desarrollo de un banco diseñado por Gae Benedito para Escofet, empresa de referencia en el sector.
El banco Vilnius fue uno de los primeros bancos urbanos en incorporar Slimconcrete (UHPC), un hormigón de altas prestaciones, ligero y de gran resistencia, que amplía la vida útil del producto hasta los 30 años. Gracias a su revestimiento anti-grafiti y a su durabilidad, este material reduce de forma significativa las necesidades de mantenimiento y limpieza.
La participación en el proyecto se centró en la elaboración de la documentación técnica a partir del diseño original del banco sin brazos, así como en el diseño del brazo para completar la gama de producto.
El concepto principal del brazo partía de la idea de que se percibiera como una prolongación natural de la pata frontal, generando una transición coherente entre el perfil elíptico de la pata y un perfil más esbelto en el brazo, que remata en la zona del respaldo. La transición entre secciones se concentra en el vértice que une la pata y el brazo.
Este punto concreto resulta especialmente relevante en el diseño de mobiliario, ya que es una de las zonas donde se apoya de forma recurrente la mano del usuario. Por este motivo, el trabajo de las transiciones geométricas debe resolverse con especial cuidado para garantizar una experiencia táctil agradable y coherente con la calidad percibida del producto.
La atención a este tipo de detalles, clave en la ergonomía y en la percepción táctil del diseño, encuentra referentes claros en la arquitectura, como las columnas de doble giro de Gaudí en la Sagrada Família, donde la continuidad formal y la calidad del encuentro entre geometrías desempeñan un papel fundamental.
Imágenes: Escofet.