Semáforos
con Ferran Cáceres y Jordi Poblet Elisava
Concurso “Nou Semàfor Barcelona”.
Durante el segundo curso de Ingeniería en Diseño Industrial, el Ajuntament de Barcelona convocó un concurso para el diseño del nuevo semáforo de la ciudad. Tres estudiantes leyeron la noticia en el periódico durante el descanso entre clases y propusieron a sus profesores participar en el concurso en el marco de la asignatura de Proyectos.
Tanto los profesores como la dirección de la universidad respaldaron la iniciativa y autorizaron a los estudiantes a participar en nombre de Elisava, apoyando el proyecto con los recursos técnicos y humanos necesarios.
Durante las primeras semanas del proyecto, y tras una reunión informativa con el ayuntamiento, se realizó un estudio detallado de los semáforos existentes en Catalunya. Paralelamente, se mantuvieron conversaciones con fabricantes e instaladores con el objetivo de comprender los requerimientos técnicos y normativos del producto.
A continuación, se esbozaron numerosas propuestas formales y se modelaron las más adecuadas con la intención de seleccionar una única solución a desarrollar.
Finalmente, resultó imposible decantarse por una sola propuesta, ya que se consensuó un empate técnico entre dos de ellas.
Las dos propuestas desarrolladas se bautizaron como Gaudio y Pla, en homenaje al arquitecto Antoni Gaudí y al urbanista Ildefons Cerdà, figuras clave en la configuración de la ciudad de Barcelona.
La diferencia principal entre ambas propuestas era fundamentalmente formal: mientras que en el modelo Gaudio la inspiración provenía de las geometrías utilizadas por Gaudí en las chimeneas de La Pedrera, en el modelo Pla la referencia fue la simplicidad y funcionalidad del plan de urbanización del Eixample.
En cuanto al desarrollo técnico, cabe destacar la modularidad del producto, su adaptabilidad a las distintas configuraciones de los semáforos en el entorno urbano y la facilidad de montaje e instalación.
Para ello, el frontal era accesible mediante una llave de seguridad de tres puntos y las luminarias LED se fijaban mediante sistemas de anclaje accionables manualmente. La unión entre módulos permitía la orientación en incrementos de cinco grados, garantizando al mismo tiempo la robustez del conjunto. Durante la ejecución del proyecto cabe destacar también el importante aprendizaje adquirido en procesos de inyección, ajuste entre piezas y control de tolerancias de fabricación, de la mano de las empresas colaboradoras.
Tras cuatro meses de trabajo y gracias a la implicación de la universidad, la experiencia de las empresas colaboradoras y la intensa dedicación del equipo, se alcanzaron dos propuestas de gran calidad, que fueron reconocidas en el concurso con un segundo premio y una mención especial.
Además, el Ajuntament de Barcelona otorgó una mención específica al equipo formado por los tres estudiantes por competir en igualdad de condiciones con empresas consolidadas del sector.
Imágenes de los prototipos: Miquele Montinaro Vídeo: Looklisten, Matteo Gentile y Renan Legoire Otras imágenes: Ferran Càceres, Jordi Poblet y Óscar Pérez